El Gobierno declaró ayer feriado en Buenos Aires el próximo 30 de noviembre, día en que comenzará la cumbre de líderes del G20, para facilitar el desarrollo y la organización del evento de política internacional más importante de la historia nacional. El feriado abarcará sólo a la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y fue confirmado por decreto presidencial en el Boletín Oficial, luego de que el Congreso no tratara el proyecto de ley que había enviado en julio el Gobierno para tramitar formalmente el pedido. La cumbre se realizará el viernes 30 de noviembre y el sábado 1 de diciembre en el predio ferial de Costa Salguero, frente al aeroparque metropolitano en la zona costera del Río de la Plata, que será aislada al tránsito.
Asistirán los presidentes de Estados Unidos, Donald Trump; Rusia, Vladimir Putin; y China, Xi Jinping, entre los jefes de Estado y de Gobierno de los 19 países industrializados y emergentes y la Unión Europea que integran el influyente foro de gobernanza mundial.
La Argentina, a cargo en 2018 de la presidencia del G20, estima que unas 8.000 personas participarán en la cumbre, entre líderes, delegaciones, los sherpas, las autoridades ministeriales, el personal de seguridad y la prensa. El feriado en la capital argentina el viernes 30 de noviembre reducirá la circulación de ciudadanos y paralizará gran parte de la actividad para facilitar la organización y el desarrollo de las cuestiones logísticas, de seguridad y transporte de la cumbre en una jornada habitualmente de mucha actividad en la metrópolis de tres millones de habitantes y a la que ingresan cada día varios millones más. Más de 25.000 efectivos estarán destinados al operativo de seguridad de la cumbre del G20, más otros custodios que llegarán con cada delegación extranjera. Se cerrará el aeropuerto metropolitano a los vuelos comerciales y sólo estará operativo para la reunión del G20. Además habrá patrullaje desde el río. (DPA)